El Valor de la Austeridad en la Vida de un DESEMPLEADO

Ante todas las situaciones de la vida se tiene unos valores o antivalores según sea el caso, en la atribulada situación del desempleado se adopta el valor de la austeridad que para muchos solo se traduciría lo más prosaicamente posible como estar pelandobolas.

Pero es que se tiene que ser muy austero, presindir de muchas cosas. Claro, no vas a prescindir si no tienes a donde caerte muerto te dirían.

El ser una persona austera, también se traduciría a ser una persona ahorradora, que guardas cualquier centavito de fuertes que caiga en tus manos; que te vayas caminando para no gastar pasaje, taxi, ¡Por Dios! en que estás pensando, esa es una blasfemia de pena capital.

También ser austero significa que para comer en la calle, en un restaurante o comer en cualquier calle del hambre de la Republica Bolivariana, solo lo harías si tienes buenos amigos, pero muy buenos amigos; los cuales siempre te salven la vida y te saquen las patas del barro. Así que el que no tiene esos amigos, el día que vaya a un restaurante va ser el propio indio en la ciudad  ¡pobre seres!

Son tantas las historias tristes que se escribirían: las crónicas de un pelabolas anónimo, las cuales serían más famosas que la Iliada.

Así que no hay lujos, ni jevitas, ni ir al cine, ni pizza hut, ni burger king, ni wranger originales, ni cable, ni internet. Todo tiene que se barato, pirata y mercalero.

Por todos estos cuadros deprimentes es que no se ponen arbolitos, no se celebran cumpleaños, se compra un par de zapatos al año, se come carne cuando algún pana se metió a cuatrero, una camiza te da para vestirte por unos cuatro años. Casi unos cubanos son los desempleados.

Cambias de ser individualista, egosita, egolatra, egocentrista y fiel consumidor capitalista en el más acerrimo socialista, comunista; gran usuario de los infocentros, mercal, cdi, becarios de cuanta misiones lismoneras existan.

Te da grima el ver tanto derroche, gastos innecesarios, como otros compran un perrito  como si fuera un principe europeo, gastar en una cajita feliz cuando se pueden comprar tres pollos en el mercal; gastar en un levi cuando se puede comprar cuatro pantalones de ureña y dicen igual de levis.

Y cuando cae un aguita, que es como una vez al año, se tiene que estirar esos churupos como hombreelastico, para que te alcance pa’ siempre. Allí es donde pones en práctica la austeridad, que teniendo unos duros te restrinjas de gastar, de seguir viviendo igual como antes, de no volverte loco y patear a todo el mundo por que ahora tienes plata. No, sigues igual, calladito, hecho el vuevarin, para que sigas de austero, para que guarde para los tiempos malos, igual a la leyenda de la hormiguita y la cigarra.

Así que señores y señoras, son ustedes austeros o no.

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Bloguear en los Infocentros

Que bueno tener internecito en la casa ¿verdad? no tener esa molestia y esa angustia en los salas web de turno de: ¿Cuántos minutos me quedan?

Es un éxito de la comodidad.

Sí, pero tiene un precio.

Y más para nosotros los desempleados que tenemos que hacer mil maromas para procurarnos la platíca para pagar la mensualidad. Que hacemos, aceptamos malos trabajos solo para no cortar el servicio y conformarnos con Venezolana de televisión o su morocho TVES; o apelamos a una economía de guerra, de ama de casa, de sobrevivencia; a vender tetas, mamones, pumalacas, cirgüelas, bocadillos de tamarindo, o una más ingeniosa y que bien podríamos hacer: irnos a las 3 de la mañana a guardar un puesto en un mercal para vender ese puesto, nos podrían dar unos 3 BsF así aprovechamos y vendemos bolsas plásticas también.

Así señores que me encuentro en esta situación, está por acabarseme la concesión y es crónica de una muerte anunciada que el internet en casa solo haya sido una buena experiencia.

Que me hago, ahora cada día estoy más comprometido con esto de los blogs, como le voy a dar esperanzas a las hordas de profesionales desempleados. Tuve que volver al pasado, en como hacía antes de contar con esta maravilla, ya lo había olvidado, la comodidad provoca amnesia, nos olvidamos de los sinsabores.

Y recordé aquellos días en los que tenía que llamar a los encargados de los infocentros para que me dijeran que como hacía para copiar y pegar en Word.

¡AHH! LOS INFONCENTROS

Me dije…

¡Claro vale!

Ya lo había olvidado, pensé que más nunca iba a vover a usarlo. Tanto lo usaba que me creía merecedor de ser el mejor usuario de los infocentros, pretendía ganarme un premio por el usuario más asiduo.

Esos eran los tiempos de pre-desempleado, o sea estudiante universitario, tesista, pasante.

Para los que no lo sepan, quizá un españolito o mexicanito o mexicanita, un infocentro es una especie de sala web popular que te tratan con una atención al cliente de director de liceo escolar, algo así como un “mercal web” pero sin el despelote, aunque si con sus colitas de 120 minutos. Una cifra normal y promedio para hacer cola en Venezuela.

Y tambiém recuerdo que dejé de ir porque pusieron a todas esas computadoras con ese molesto LINUX, pensé en ese tiempo; que Konqueror, todo con K, que loquera es esa me decía, esto no es serio, parece la hija de popy que Karolina con K. Era lento y pajúo, ya que no abría messenger y a veces ni hotmail, ni chat ni nada. Entonces me la pasaba rastrillando para ir a la sala web de las monjitas del barrio que subsidiaban la cosa, un poco más barato, hasta que se pusieron que no aceptaban que usaramos pen drive.

Hasta que llegó un poco de prosperidad y me conecté con el mundo. Pero si 54 años no valieron para que cerraran a RCTV, un año sobreviviendo para pagar esta conexión parece que está llegando a su fin.

Menos mal que en este año, me interesé en eso de Linux, cual era la buya con todo eso, que diferencias había con Gnome y KDE; salí de la oscuridad y ignorancia y supe que había otro mundo aparte de Windows.

Ahora cuando me planteo cortar el internet, me consuelo que ya estoy más ducho en el Linux, no voy a estar perdido; solo tendré que levantarme temprano para ir a hacer cola y llevarle dulcitos a los que trabajan allí para que me dejen unas dos horas; les digo que escribo un blog y quizá por toda esa parafernalia del socialismo del siglo XXI me den privilegios o quizá me inviten a escribir en aporrea.org; entonces en mi humilde Pc de la casa escribo en mi word pirateado el post que voy a subir y allá en el infocentro lo subo.

Vieron que los infocentros sirven para algo

¿MERCADO LABORAL O MERCADO SALVAJE?

¿MERCADO LABORAL O MERCADO SALVAJE?

Si revisamos el concepto que nos da Chiavenato acerca del Mercado Laboral o mercado de Empleo, el cual “está conformado por las ofertas de trabajo o de empleo hechas por las organizaciones en determinado lugar y época” Podemos darle varias lecturas para poderlo entender a la realidad actual de nuestra querida Guayana y Venezuela en General.

Si le damos vuelta a eso del mercado laboral como un cubo de rubik, tendríamos que ser unos genios o más bien autistas para resolverlo. Ya que para el común de los mortales o los que tienen los pies bien puestos sobre la tierra, este misterioso mercado parece no tener solución, es a la vez maligno y salvaje, o sino pregúntale a alguien lo que es pasar tres años de graduados matando solamente tigritos.

Algunos expertos dirán que existe actualmente una fuerte recesión en dicho mercado, al rompe, no hay chamba para nadie mi hermano, solo para los sortarios quizá o a los que Dios Padre le irradie su misericordia.
Esta extraña, amorfa y malvada institución laboral, es la encargada de que ni siquiera te acepten tu curriculum ni en helados EFE, ya que no hay plazas de trabajo para nadie, no hay ofertas de empleo disponibles y la cuestión se agudiza con los miles de egresados cada año en las universidades; la competencia por los tres tristes carguitos que te lanza el fulano ese mercado lo tenemos que pelear con esa gran jauría que se llama el Mercado de Recursos Humanos (tantos mercados me está haciendo creer que esto parece un MERCAL cualquiera).

Entonces parece que como cualquier mercal, no importa cuan temprano te levantes, siempre vas a tener como a 100 delante de ti; no importa si eres honrado y respetuoso de las normas, siempre se te va a colear alguien, y como el ahijado del sobrino de la cajera que se te adelanta así mismo aparece un paracaídas que te tumba el puesto a última hora. Y que cuando ya crees que vas a conseguir tu tesoro del Caribe, resulta que ya se acabó todo.
Entonces tendré que ser un San Jorge o un Hércules para derrotar a ese dragón, a esa hidra de mil cabezas que es el desempleo, lleno de vicios y viles artimañas.

Es aquí en donde cabe preguntarse que este mercado laboral no será más bien un mercado de salvajes y que como en el universo de J.R.R. TOLKIEN está poblado de algunas criaturas algo asombrosas, llámese taxistas, buhoneros, impulsadoras, bodegueros, amweistas, herbalifeistas, perrocalenteros y demás; en donde existe una cruda competencia entre todos estos para alzarse con esa ollita de oro tan preciada, buscada y deseada como lo es ese carguito; el oasis, el paraíso perdido, la gallinita de los huevos de oro, la tan ansiada estabilidad laboral con todos sus beneficios sociales al muy estilo de Beverly Hills 90210.
¡Sigamos luchando!

MATANDO TIGRITOS

Y en el mismo orden de seguir teorizando acerca de las instituciones laborales en Venezuela, hoy les traigo el de matar tigres. De entrada no soy ningún Oscar Yanez que se le parezca, así que vamos a darle una explicación al muy estilo de desempleadoenguayana y quizá de darle una aproximación objetiva y científica en las disciplinas de las ciencias del comportamiento organizacional.

Matar tigres o tigritos, según sea el tamaño del trabajo, consiste en trabajar a destajo para algún particular. Todo esto está bien que algún albañil, plomero, electricista haga eso. Pero está bien que algún licenciado o ingeniero tenga que matarle los tigres a un albañil; por supuesto que un contador o un abogado también matarán sus tigres, pero un administrador reparando cañerías ¡POR DIOS! A dónde hemos llegado.

Son casi 20 años perdidos, para eso el estado no ponga universidades, después de bachillerato nos vamos todos para el ince a aprender algún oficio o montar alguna cooperativa o vamos a servir al ejercito. Sería más productivo y realista.

Y no se trata de ser arrogantes, de que yo “soy ingeniero para ponerme a arreglar ese tubería” ¡NO! Está bien que paguemos un poquito, hagamos esos trabajos y oficios, ayudar a familiares, amigos y vecinos y que de pasó nos den algunos fuertes para imprimir cuatrocientos más curriculum, pagar el internet para seguir revisando a perfilnet.com, pero no se abuse, estar 3, 4, 5 años batiendo pega, destapando pocetas, pegando bloques, limpiando conucos, repartiendo volantes en la calle y metiéndonos embustes de que ya me van a llamar de EDELCA, de VENALUM, de PDVSA, lo que pasa es que estoy pagando ahorita, comiéndome las verdes para después comerme las maduras. Nooo, ya me he comido todos los mangos verdes, las guayabas, las piñas, los tamarindos, los nones, bien verdes y aún no he visto los manguitos maduros.

Cuál será la opción, matar tigres o no matar. Si me obstino y decido no matar más tigres que me hago, pedir colas en los autobuses como hacía mi primo, pedir plata en los autobuses a nombre de mi vecinito que tiene labio leporino.

Las empresas se confabularon y está montada una conspiración laboral, con no se quién, con los nuevaeristas que quieren un nuevo orden mundial para la limpieza del mundo, con Al Qaeda que al no ver empleos no se trabaja con el imperio. No sé, pero está pasando algo, el desempleo debe de ser algunos de los caballos del apocalipsis, una manera moderna de matarnos de hambre a los que vivimos en las ciudades.

Pero por los vientos que soplan, tendremos que seguir matando ya esos molestos tigres que ya no llegan ni a cunaguaros, hasta que tengamos para mandar a hacer un carrito de chicha para montar nuestra propia franquicia.

¿QUIÉN ME VENDE UN REPORTE?

Es bien sabido que en la construcción y en la industria petrolera se venden reportes de diferentes cargos al mejor postor, es hasta cierto punto una práctica sana, aunque capitalista y salvaje, se hace necesaria para algunos que no quieren estar madrugando tanto ni haciendo tanto proselitismo político con los variopintos sindicatos que la aupan.

Es bueno que existan opciones, aunque sean corruptas y nacidas del pillaje. No se va a venir a estas alturas con consideraciones éticas de que esta práctica le quita el pan a un padre de familia; porque también le lleva el pan a otras familias.

Ante todo esta otra  honoraria institución laboral de nuestra querida Venezuela, lanzo un grito de desesperación:

“Quién me vende un reporte” “por favor”

Si los profesionales contaramos con esta ventaja que cuentan los obreros en nuestro querido pais, que fino sería; solo le diríamos a nuestro padrino de turno (llamese: suegrito, mamita, tía, abuelita)

–“me están cobrando tres palos por un cargo en …” ” es segurísimo” “me lo está ofreciendo el mismo gerente”

Así nos pusieramos a vender teta, a vender bolsas en el mercado o  meternos a caletero, para reunir los tres palos si no nos lo prestan.

Pero eso sí, después a ganar parejo mi hermano. Veríamos esos tres palos como una inversión necesaria en donde luego nos ganaríamos la gran pelota.

Algunos dirán que eso se hace, pero lo harán bien caleta, por que a mi no me han ofrecido ninguno; Los que pueden vender estos reportes tienen que hacerlo más seguido, no tener miedo, agarren a un poco de flojos y reposeros y botenlo y empiezen a vender reportes de cargos a diestra y a siniestra, que cuando se den cuenta ya  van a estar ricos y podrán pagar a un buen abogado.

No me juzguen, no me estoy metiendo a corrupto, pero para luchar contra este monstruo del desempleo se necesitan usar todas las armas posibles y esta de compra de reportes ya es parte de la idiosincracia del venezolano, solo que hay que hacerla más popular y accesible a otro público, el cual se está haciendo más necesitado y desesperado que nunca.

Entonces la consigna es: “Venta de reportes para Licenciados e Ingenieros YA”

¿Conoces de alguién que me venda un reporte mi pana?