El espejismo del multinivel y otras utopías.

“Visualiza la casa de tus sueños” “No seas esclavo de un trabajo formal” “Se tu propio jefe”. Frases henchidas de optimismo y más exitosas que promociones de el aprendiz, te la repiten periódicamente olvidados ex-compañeros de trabajo, la vecina que vende hasta el marido, tu proveedora de hallacas y quesillos, un primo oportunista o algunos otros emprendedores de catálogo. Estas son las prepagadas y hipócritas frases del avaro y estafador demonio de las oportunistas y cambiantes empresas multinivel.

multinivel

Este paraíso perdido de los negocios, el oasis de los osados de las aventuras empresariales, redención de los desempleados crónicos. Se transmuta y cambia de rostro según como les sople el viento. Es multinivel, multifactorial, multifacético. Una hidra astuta que nunca termina de morir. Hipnotiza, idiotiza y esclaviza a ilustres ilusos que después te quieren hipotecar con su estafa.

De esta manera, los tontos idealistas que caen en sus redes. Son alienados, mentirosos y estafadores de manual. Ya no son tus amigos, tus queridos primos, apacibles vecinos, fieles compañeros de trabajo, sino que ahora son el ejército zombie de alguna oscura transnacional de jabones milagrosos que te protegen del VIH, de cuestionables medicinas oscurantistas infalibles que te harán casi inmortal porque no te va a picar ni coquito; ni la sábila mística del Chivo Negro se puede resistir al poder de realismo mágico de estos truculentos productos.

Este letal virus, se alimenta del cuerpo famélico del desempleado, del inconformismo de los malpagados empleados, de amas de casas frustradas y de toda la fauna de idiotas crédulos que aún esperan a San Nicolás. Hay que estar alerta, cualquier vecino que nunca te saludaba, la excompañera sensual que ni te miraba, el primo tercero que se creía cuarto sucesor al trono de Reino Unido, el día menos pensado te pueden hacer una llamada, proponiéndote un negocio. No te hagas muchas ilusiones, ni gastes neuronas visualizando múltiples escenarios, porque lo que te van a proponer es la oportunidad de negocios de tu vida, la ansiada estabilidad económica, la libertad de retirarte de ese esclavizante trabajo, la comodidad y la tranquilidad de recibir un cheque mensual de cuatro ceros y en divisas libre de inflación y devaluaciones de repúblicas bananeras. En donde tan solo debes de cancelar unas cincuenta unidades tributarias para comprar el paquete místico de iniciación a esta especie de culto religioso-empresarial, asistir como un connotado fanático extremista a todas las reuniones, charlas y demás aquelarres de lavado de cerebros de pachulí de superación personal y empresarial, así como leer cuanto material cursi de auto ayuda exista en el mercado. Convertirte en el más molestoso evangelizador de multitudes, el más hábil maestro manipulador de conciencias, en un apóstol de la eficiencia y de la altísima calidad interestelar de los productos fraudulentos, piratas y tapaamarillas que se proponen vender.

Así que no solo se hipotecan, ponen en riesgo de perder el trabajito que tienen, la pareja, los amigos, sino que se convierten en inmorales, mentirosos, manipuladores y, candidatos a ser parte de tu bestiario de ladillosos, como los loquitos vendedores de herbalife, anway y demás clones, igualmente cuestionables y fraudulentos.

Así que la próxima vez que recibas esa llamada inesperada de ese último amigo del feizbuc, recuerda a este post franco y reaccionario y apréndete una repuesta contundente, sincera pero amable y dile que no estas interesado en ninguna utopía multinivel, ni en ningún clon de herbalife. Así que sacúdete asertivamente y no te sometas a esas torturas de superación personal. Se astuto y no caigas en estas trampas por solo quedar como amable y buen samaritano.

¿Como quedó la Hallaca?

Ayy la pregunta fatídica, peor aun que te pregunte  cualquier mujer si esta gorda. Ya tienes miedo de que te ofrezcan una hallaca quien sea, suegra, tía, hermana.

Ay y en el trabajo es peor, alli es una competencia hallaquera para ver quien se hace mas rico vendiendolas. En donde todos como pulpero que alaba su queso empiezan a alabar sus creaciones o las de sus esposas o suegras. La mía no le ponen huevo, la mía le pongo de adorno pigmeton, la mía tiene bastante guiso, la mía no tiene cochino, las mías son light. Las hallacas hoy en día son como los tipo de harina pan, que para empanada, fortificada, con polvo de oro. Más variedad para confundirte.

Se dice que una de las mejores cosas de diciembre es el comer hallacas, es una especie de temporada culinaria en la que debes de probar hallacas de por lo menos 100 personas distintas para tener un ranking de cual fue la peor y lo mejor en hallaca, para terminar como el aguinaldo de que las mejores solo las hace tu mamá.

Aunque ese es otro tema, un refrán truculento por el cual te safas de dar calificaciones a los bodríos de hallaca que te someten a comer. Pero si las hallacas de tu mamá son los bodríos en persona, como te justificaría y si todo el mundo sabe que es así; tu te justificaría, que son 20  años comiendo ese embarque que ya te acostumbrastes a esa tortura de comida.

Pero  lo peor es cuando desde enero comienzan otra vez a vender, alguna cuñada pesetera o turca, algún compañero de trabajo, algún vecino fastidioso y tienes que safarte diciendo que tu solo comes hallacas en pascua. Así que para esos escuseros, en dicimebre te debes de comer las 500 que no comprastes en todo el año.

Algunos dirán que si hablo paja de todo, que como me voy a meter con lo más sagrado en tradiciones venezolanas después de la arepa, pero es que es un fenómeno social y cultural digno del más peliagudo analisis a lo Oscar Yanez. Se sabe que el venezolano es emprendedor por naturaleza, trabajador, sobre todo nuestras madres; no tienes oficios, no tienes alguna idea millonaria a lo donal trump en el aprendiz con el cual vas a salir de abajo, pero quiero trabajar y vender bone ice no es una opción, bueno voy a hacer unas hallaquitas para vender, como la gente me dice que son buenas, seguro las voy a vender todas. Y ese es el problema, por ser amables y no tan sinceros, muchas veces no decimos la verdad; por que si dijeramos:

—-Que hallaca tan mala, dedicate al ballet pero no a hallaquera

—Las hace igual que mi Mamá, malísimas

—Si hubiera querido comer bollos me los hubiera hecho.

—Esto es hallaca o empanada, por que la carne está esmechada y para que la guasacaca.

–Que estas son hallacas excentricas, de carne guey, de sorgo, ¡puff! que bazofia

Si dijeramos frases como esas nos ahorraríamos muchos fuertes, diarreas, dolores de cabeza por subidas de los triglicéridos. Pero no queremos quedar como unos insensibles, unos peseteros, malagentes, ratas; que no apoyamos a los panas o familiares o las compañeras de trabajo que su esposo no trabaja.

Entonces seguiremos atiborrandonos de mil piratas hallacas, que no le lavan las hojas de platano, que le quiten el cochino, que lo hagan como guiso de empanadas. Ni esta cruzada de post podrá deribar esta idiosincracia venezolana de mentir como le parece la hallca.

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Mercachifles Laborales

Los hay en todo trabajo, nos persiguen, desangran nuestro vapuleados sueldos, son peores que la inflación, sí esos son los mercachifles laborales: compañeros de trabajo que tienen la astucia de hacerse otro sueldo mas a costilla nuestra, de montarnos una de terror mediático de que si no le compramos somos unos manitos de caimán, pichirres, peseteros y toda esa fauna de seres tacaños.

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Así que también tienes que dejar después de la comida, el desayuno en el puesto de empanada, el pasaje, el fiado de la bodega, la rifa de la tía, el peaje para los panas del barrio, unos 15% de tu suelducho para comprar todo de lo que te imponen en el trabajo. Ropa, zapatos, tortas, dulces, colonias, chaquetas, hallacas, etc, etc, etc.

Y hablando de hayacas, parece como si fuera una feria de las mismas, por que más de uno la venden, hombres y mujeres por igual. Y bastante malas por cierto, en donde tienes que decir que están buenas, pero ninguna como la que hace tu mamá, o sea le estás diciendo que esa es un bodrio de hayaca.

Así es la cosa y peor es cuando es tu jefe es el que vende, tienen que comprarle todos o si no considerate un pre-botado, un cuasi maldito digno de una lista de tascón.

Pero la peor parte o no se si lo disfrutan son las mujeres, tienen de todo para vender, en donde casi todo lo que se vende es para ellas, y no solo son productos, bisuterías y demás, sino también se incluyen servicios; hacerse las uñas, secarse el cabello, tatuarse las cejas y todo lo demás que hacen para mantenerse bellas.

Y los hombres que hacemos, tener de 4 a 5 colonias, 3 after shave, 6 desodorantes. Eso es lo que podemos comprar al menos que sean unos metro-sexuales.

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Tampoco es que se va a poner uno en una actitud de no me interesa comprar nada, ya yo tengo, por que te sometes a un ostracismo laboral y en esas condiciones sería fatal trabajar, que todos te tengan como el ermitaño de la oficina. Así que si no compras no socializas, economía Vs sociología, quien se impone, así tengas que pagar un 50% más por una colonia que viste en la tienda de cosmeticos, con tal de no tener un enemigo en la oficina, el cual es mujer, no es recomendable.

Pero cual sería la solución, montar nuestro tarantantin laboral también, buscar que no ofrecen los demás para yo ganarme ese mercado cautivo; vender cuando halla cosecha de mamones, cigüelas, jobo la india; preparar leche e’ burra, vino e’ consonera, chicha de ocumo, hayaca de iguanas con huevos y todo.

Hay que ganarles en su terreno, y que no se atrevan a no comprarte, lo sentencias que “el que vende también tiene que comprar”, allí lo tachas y no le compras más y así te lo sacas de encima. Sometes a toda la oficina, a almorzar los platos más exóticos y excéntricos; mato de agua, araguato, oso palmero, cachicamo.

A comprar se ha dicho señores

¿MERCADO LABORAL O MERCADO SALVAJE?

¿MERCADO LABORAL O MERCADO SALVAJE?

Si revisamos el concepto que nos da Chiavenato acerca del Mercado Laboral o mercado de Empleo, el cual “está conformado por las ofertas de trabajo o de empleo hechas por las organizaciones en determinado lugar y época” Podemos darle varias lecturas para poderlo entender a la realidad actual de nuestra querida Guayana y Venezuela en General.

Si le damos vuelta a eso del mercado laboral como un cubo de rubik, tendríamos que ser unos genios o más bien autistas para resolverlo. Ya que para el común de los mortales o los que tienen los pies bien puestos sobre la tierra, este misterioso mercado parece no tener solución, es a la vez maligno y salvaje, o sino pregúntale a alguien lo que es pasar tres años de graduados matando solamente tigritos.

Algunos expertos dirán que existe actualmente una fuerte recesión en dicho mercado, al rompe, no hay chamba para nadie mi hermano, solo para los sortarios quizá o a los que Dios Padre le irradie su misericordia.
Esta extraña, amorfa y malvada institución laboral, es la encargada de que ni siquiera te acepten tu curriculum ni en helados EFE, ya que no hay plazas de trabajo para nadie, no hay ofertas de empleo disponibles y la cuestión se agudiza con los miles de egresados cada año en las universidades; la competencia por los tres tristes carguitos que te lanza el fulano ese mercado lo tenemos que pelear con esa gran jauría que se llama el Mercado de Recursos Humanos (tantos mercados me está haciendo creer que esto parece un MERCAL cualquiera).

Entonces parece que como cualquier mercal, no importa cuan temprano te levantes, siempre vas a tener como a 100 delante de ti; no importa si eres honrado y respetuoso de las normas, siempre se te va a colear alguien, y como el ahijado del sobrino de la cajera que se te adelanta así mismo aparece un paracaídas que te tumba el puesto a última hora. Y que cuando ya crees que vas a conseguir tu tesoro del Caribe, resulta que ya se acabó todo.
Entonces tendré que ser un San Jorge o un Hércules para derrotar a ese dragón, a esa hidra de mil cabezas que es el desempleo, lleno de vicios y viles artimañas.

Es aquí en donde cabe preguntarse que este mercado laboral no será más bien un mercado de salvajes y que como en el universo de J.R.R. TOLKIEN está poblado de algunas criaturas algo asombrosas, llámese taxistas, buhoneros, impulsadoras, bodegueros, amweistas, herbalifeistas, perrocalenteros y demás; en donde existe una cruda competencia entre todos estos para alzarse con esa ollita de oro tan preciada, buscada y deseada como lo es ese carguito; el oasis, el paraíso perdido, la gallinita de los huevos de oro, la tan ansiada estabilidad laboral con todos sus beneficios sociales al muy estilo de Beverly Hills 90210.
¡Sigamos luchando!

MATANDO TIGRITOS

Y en el mismo orden de seguir teorizando acerca de las instituciones laborales en Venezuela, hoy les traigo el de matar tigres. De entrada no soy ningún Oscar Yanez que se le parezca, así que vamos a darle una explicación al muy estilo de desempleadoenguayana y quizá de darle una aproximación objetiva y científica en las disciplinas de las ciencias del comportamiento organizacional.

Matar tigres o tigritos, según sea el tamaño del trabajo, consiste en trabajar a destajo para algún particular. Todo esto está bien que algún albañil, plomero, electricista haga eso. Pero está bien que algún licenciado o ingeniero tenga que matarle los tigres a un albañil; por supuesto que un contador o un abogado también matarán sus tigres, pero un administrador reparando cañerías ¡POR DIOS! A dónde hemos llegado.

Son casi 20 años perdidos, para eso el estado no ponga universidades, después de bachillerato nos vamos todos para el ince a aprender algún oficio o montar alguna cooperativa o vamos a servir al ejercito. Sería más productivo y realista.

Y no se trata de ser arrogantes, de que yo “soy ingeniero para ponerme a arreglar ese tubería” ¡NO! Está bien que paguemos un poquito, hagamos esos trabajos y oficios, ayudar a familiares, amigos y vecinos y que de pasó nos den algunos fuertes para imprimir cuatrocientos más curriculum, pagar el internet para seguir revisando a perfilnet.com, pero no se abuse, estar 3, 4, 5 años batiendo pega, destapando pocetas, pegando bloques, limpiando conucos, repartiendo volantes en la calle y metiéndonos embustes de que ya me van a llamar de EDELCA, de VENALUM, de PDVSA, lo que pasa es que estoy pagando ahorita, comiéndome las verdes para después comerme las maduras. Nooo, ya me he comido todos los mangos verdes, las guayabas, las piñas, los tamarindos, los nones, bien verdes y aún no he visto los manguitos maduros.

Cuál será la opción, matar tigres o no matar. Si me obstino y decido no matar más tigres que me hago, pedir colas en los autobuses como hacía mi primo, pedir plata en los autobuses a nombre de mi vecinito que tiene labio leporino.

Las empresas se confabularon y está montada una conspiración laboral, con no se quién, con los nuevaeristas que quieren un nuevo orden mundial para la limpieza del mundo, con Al Qaeda que al no ver empleos no se trabaja con el imperio. No sé, pero está pasando algo, el desempleo debe de ser algunos de los caballos del apocalipsis, una manera moderna de matarnos de hambre a los que vivimos en las ciudades.

Pero por los vientos que soplan, tendremos que seguir matando ya esos molestos tigres que ya no llegan ni a cunaguaros, hasta que tengamos para mandar a hacer un carrito de chicha para montar nuestra propia franquicia.