El ostracismo laboral Vs la socialización laboral

A la par de cumplir las funciones del cargo y de toda la batería de normas relacionadas con el mismo. Es fundamental el tipo de actitud con que se afronta la manera de abordar la convivencia en un medio laboral. De acuerdo a este planteamiento,  muchos asumirán esta posición alineado con su personalidad.
De esta manera,  los extrovertidos y simpáticos,  serían los más entusiastas socializadores, sujetos que desde el primer día ya cuentan con un grupo de admiradores por su magnética simpatía. Pero igualmente,  los introvertidos,  los timidos,  así como los desconfiados,  pueden encuevarse en un enfermizo ostracismo con el pretexto de sobrevivir a una estabilidad blindada contra el compañerismo cómplice del que tanto temen los patronos.
Por consiguiente,  el ostracismo laboral,  aisla y convierte al que lo asume, en un paria laboral, en un espía y en tantos otros epitetos denigrantes. De esta manera, el ostracismo no es el camino, el medio laboral no es una maquinaria, los trabajadores no son unos autómatas y la socialización en el trabajo no es una continua conspiración de maniqueísmo laboral entre los malvados patronos y los subversivos trabajadores.
En conclusión, la socialización laboral es el lubricante que mantiene la mejor actitud que favorece a un clima laboral agradable.

Los Días Libres Continuos como Apología de la Flojera

Es bien sabido que esta LOTTT, nació con el estigma populista del Innombrable Supremo; con la misión clientelar cazabobos de sumar los compromisos electorales de la masa obrera. Una sumatoria de beneficios de trama de trepadora y de no de grandes reivindicaciones laborales, fue lo que resultó. Y con esta premisa amenazante y no de negociador, el Estado Venezolano, como garante de los derechos laborales y a la vez mayor patrono, sale al ruedo como un engreído Redentor de los explotados trabajadores, a arrebatarle otro día de descanso de los malvados patronos, para el esparcimiento y el disfrute de la convivencia familiar de los trabajadores. Toda una hazaña libertaria de este justiciero Gobierno socialista, cuando es otra puñalada para la pequeña y mediana empresa y para el empresariado en general.

Por supuesto se aplaude el aumento del pago de los días de Utilidades y el Bono Vacacional, pero igualmente crea este rompecoco de la camisa de fuerza de los horarios de trabajo y el socialista progreso de los dos días continuo de descanso, que como un infame boomerang, golpea el bolsillo devaluado y inflacionado de los trabajadores, al quitarles la vuelta que conseguían cuadrando trabajar las sábados y domingos, más la cuatro cesta ticket menos que resentirán sus alacenas.

Así que más días libres para
matar tigritos, menos cesta ticket, menos ingresos y la despedida de corn flakes de la dieta de los niños, porque hay que ahorrar los cesta ticket. ESOS SI ES SOCIALISMO.

No me vuelvo a fanatizar, totalmente para qué

Luego de un análisis introspectivo, exhaustivo y asertivo, se puede aseverar que ridículos nos ponemos cuando entramos en
el terreno del fanatismo, llámase equipo deportivo, partido político o alguna otra causa perdida como ecología,  ser vegetariano o caer más bajo aún como ser amantes de los gatos.

¿Pero por qué esta nota de amargura? ¿por qué no volverse a fanatizar? Porque después del efecto analgésico y placentero que pueda producir estas desaforadas pasiones, viene el despertar, el abrir los ojos y es allí que tomamos en cuenta que no vale la pena el precio de ese momentáneo efecto orgásmico, por las altas facturas que cobraría la implacable realidad.

Actualmente regresó el opio del pueblo, el béisbol, el cual viene a sustituir la orgía opiácea que fue la campaña presidencial. Ya los caraquistas y magallaneros, comienzan a reclamar su atención mediática y se inicia la banal pseudo rivalidad de estos compinches del raiting y de las ventas de la boletería.

Los eternos rivales o el cascarón de venevisión para justificar una transmisión televisiva. Desfile de orgullosos vencedores fanáticos al día siguiente y de valientes perdedores escatológicos que henchidos de gallardía afirman: “ese es mi equipo, gane o pierda y no lo cambio por nada. Magallanes pa’ todo el mundo” y deja escapar un gritico de orgullo amanerado y da muestras como si fuera a soltar una lagrimita.

Es así que nos unimos a este rito social, nos apegamos a esta arista de la cultura pop venezolana y tomamos un bando; caraquista o magallanero, ser o no ser, o si eliges un tercero tienes que justificarlo con una partida de nacimiento o eres tachado de desertor de algunos de estos oligopólicos del béisbol. Por supuesto no es un delito vestirse de pelotero los siete días de la semana, estimular a la industria textil y buhoneril del país, que bastante falta le hace diversificar el consumo interno porque no sólo se va a gastar lo poco que no se comió la inflación en amazon y la lechuga verde.

Se podría decir que no es dañino fanatizarse sanamente por algún pasatiempo o alguna otra causa, mientras no te vuelvas un yonki de las mismas y lo conviertas en el opio central de tu vida. Tremendismos aparte, seas yonki, geek, freaki o no quiera Dios un talibán de estas vanidades, hay que tener mesura, dominio propio, no permitir ser alienado por estas causas vacuas, de cuestionables partidos políticos, de corporaciones chupasangre, para el cual solo somos idiotas prostitutos que le servimos para depositarles un voto o en su lugar zombies come pasión por la pelota.

Entonces para sobrevivir ante la vorágine de la convivencia social y no ser tildados de ermitaños, gruñones antisociales, loser, aburridos y anticuados y demás epítetos denigrantes, pero tampoco volverse unos loquitos; hay que someter cada una de estas pasiones deportivas y políticas, principalmente, ante el ridiculómetro y el cursímetro, para medir hasta que medida estamos siendo unos soberanos ridículos y idiotas cursis, cuando defendemos quijotescamente esas pasiones corporativas y esas causas demagogas. Por supuesto estos artilugios se pueden comprar, abonando sentido común, cultivando la madurez y valiosa sabiduría, en nuestra vapuleada cuenta de la cordura y de la prudencia.

De esta manera, luego del carnaval político de las elecciones, de corazones de mi patria victoriosos, de soberbios caminos unigénitos truncados, de icónicas gorritas tricolor, de depresiones post traumáticas electorales; va a ver corazón de Caterina Valentino para apasionarse a otra causa banal y mediática como el béisbol. Quizá para el próximo año, cuando el despecho se haya disipado y se quiera adormecer un poco la realidad con una banalidad contagiante que a la final no defraude mucho, al menos si eres de los tiburones.

El espejismo del multinivel y otras utopías.

“Visualiza la casa de tus sueños” “No seas esclavo de un trabajo formal” “Se tu propio jefe”. Frases henchidas de optimismo y más exitosas que promociones de el aprendiz, te la repiten periódicamente olvidados ex-compañeros de trabajo, la vecina que vende hasta el marido, tu proveedora de hallacas y quesillos, un primo oportunista o algunos otros emprendedores de catálogo. Estas son las prepagadas y hipócritas frases del avaro y estafador demonio de las oportunistas y cambiantes empresas multinivel.

multinivel

Este paraíso perdido de los negocios, el oasis de los osados de las aventuras empresariales, redención de los desempleados crónicos. Se transmuta y cambia de rostro según como les sople el viento. Es multinivel, multifactorial, multifacético. Una hidra astuta que nunca termina de morir. Hipnotiza, idiotiza y esclaviza a ilustres ilusos que después te quieren hipotecar con su estafa.

De esta manera, los tontos idealistas que caen en sus redes. Son alienados, mentirosos y estafadores de manual. Ya no son tus amigos, tus queridos primos, apacibles vecinos, fieles compañeros de trabajo, sino que ahora son el ejército zombie de alguna oscura transnacional de jabones milagrosos que te protegen del VIH, de cuestionables medicinas oscurantistas infalibles que te harán casi inmortal porque no te va a picar ni coquito; ni la sábila mística del Chivo Negro se puede resistir al poder de realismo mágico de estos truculentos productos.

Este letal virus, se alimenta del cuerpo famélico del desempleado, del inconformismo de los malpagados empleados, de amas de casas frustradas y de toda la fauna de idiotas crédulos que aún esperan a San Nicolás. Hay que estar alerta, cualquier vecino que nunca te saludaba, la excompañera sensual que ni te miraba, el primo tercero que se creía cuarto sucesor al trono de Reino Unido, el día menos pensado te pueden hacer una llamada, proponiéndote un negocio. No te hagas muchas ilusiones, ni gastes neuronas visualizando múltiples escenarios, porque lo que te van a proponer es la oportunidad de negocios de tu vida, la ansiada estabilidad económica, la libertad de retirarte de ese esclavizante trabajo, la comodidad y la tranquilidad de recibir un cheque mensual de cuatro ceros y en divisas libre de inflación y devaluaciones de repúblicas bananeras. En donde tan solo debes de cancelar unas cincuenta unidades tributarias para comprar el paquete místico de iniciación a esta especie de culto religioso-empresarial, asistir como un connotado fanático extremista a todas las reuniones, charlas y demás aquelarres de lavado de cerebros de pachulí de superación personal y empresarial, así como leer cuanto material cursi de auto ayuda exista en el mercado. Convertirte en el más molestoso evangelizador de multitudes, el más hábil maestro manipulador de conciencias, en un apóstol de la eficiencia y de la altísima calidad interestelar de los productos fraudulentos, piratas y tapaamarillas que se proponen vender.

Así que no solo se hipotecan, ponen en riesgo de perder el trabajito que tienen, la pareja, los amigos, sino que se convierten en inmorales, mentirosos, manipuladores y, candidatos a ser parte de tu bestiario de ladillosos, como los loquitos vendedores de herbalife, anway y demás clones, igualmente cuestionables y fraudulentos.

Así que la próxima vez que recibas esa llamada inesperada de ese último amigo del feizbuc, recuerda a este post franco y reaccionario y apréndete una repuesta contundente, sincera pero amable y dile que no estas interesado en ninguna utopía multinivel, ni en ningún clon de herbalife. Así que sacúdete asertivamente y no te sometas a esas torturas de superación personal. Se astuto y no caigas en estas trampas por solo quedar como amable y buen samaritano.

Desempleo, enfermedad y estar privado de libertad, tres analogías de crisis existenciales al límite

Si la vida es un camino, en esta hay baches, obstáculos, trochas y algunos abismos; estos últimos, cuando los vaivenes del camino te llevan al límite, es porque aparecen las crisis existenciales; sufridas experiencias amargas que no se le desean ni al peor enemigo, situaciones que más que madurar el alma, hacen que surja un oculto lado oscuro. Muchas son las mal vivencias que desencadenan estas temidas crisis; el desempleo, la enfermedad y estar privado de libertad, pueden llegar a ser la diferencia entre vivir y sufrir. Parece extremo, pero todos en algún momento de la vida, experimentan al menos una de esas amargas experiencias.

Este trino de desgracias, están emparentadas por encerrar con barrotes de desesperanza a sus cautivos. Aunque estar privado de libertad está literalmente claro, estar desempleado es estar privado de recursos financieros, se pierde valía y se devalúa a la persona. Padecer  una enfermedad crónica, donde cada día se mengua el aliento de vida, se priva la esperanza y se hipoteca la vida. El desempleado y el enfermo, vagan así como zombies, temidos cadáveres exigiendo derechos de empleo y salud, a los gobiernos, a particulares, a los pudientes, a insensibles familiares y conocidos; pero nadie entiende tu dolor y después de un largo tiempo empiezas a ser molestia y no un necesitado. En este punto, la depresión se convierte en impotencia y de allí a la furia, a la desesperación, sólo depende de una sólida fortaleza mental y a una dilatada trayectoria espiritual.

Así que la esperanza se transforma en amargura, el desespero de ver la luz al final del túnel, es una constante tortura y se cree que la distancia de ese oscuro túnel de abatimiento es interminable; que la nube negra de pesadumbre no se moverá nunca y más bien parece que cada día empeora. Que cada ves se hunde más en ese solitario pozo de la desesperación lleno del atribulado lodo cenagoso. Los buenos deseos de terceros parecen burlas, te culpan de pesimista y de no sacar más fuerzas, cuando has hipotecado todos tus sueños y esperanzas.

Muchos bribones en estas situaciones, solo les queda el recurso de recurrir a la misericordia divina; desempolvan sus ídolos de porcelana o se arrodillan implorando piedad. Los que se consideran justos y no bribones, algunos aceptan estoicamente su destino, otros como fieras enjauladas muestran su verdadera naturaleza primitiva. Todos al final quieren ser libres de sus prisiones para luego volver a endeudarse, abusar de la salud, seguir delinquiendo; como la marrana que limpian y vuelve al charco, solo que estos marranos protestan más cuando se encharcan.

Si el fin es estar libres, tener empleo, independencia y solvencia económica, hay que apreciar esta libertad y obrar con mesura; si el objetivo es vivir sanamente, no abusar de la misma es el norte. Valiosas son éstas libertades, por eso deben de ser bien conservados para mantenerlas por mucho más tiempo. Así que este oscuro túnel no es infinito, la nube negra es pasajera y algún día llegará alguien para sacarte de ese pozo de desesperación y así poner tus pies sobre peña.

Propuesta de un Soberano Banco Comunal y de Trueque de Aceites Comestibles

En consonancia con estos tiempos, en los que los grandes pilares del capitalismo como los grandes bancos vienen en picada y con el mismo espíritu de nuestro Comandante-candidato-Presidente Forever, que predica sobre el desarrollo endógeno, del regreso del trueque y demás pajarillas revolucionarias; desde DesempleadoenGuayana proponemos una idea que revolucionará el concepto de los bancos, creando un tipo específico del mismo que conectará con las masas y será consecuente con la realidad nacional; este nuevo tipo de banco, rompe paradigmas, inspirado en propuestas similares nacida en las mentes de los hermanos de La India, es El Soberano Banco Comunal de Aceites.

Por supuesto que esto no es una ironía o una burda burla a los esfuerzos de este magnánimo gobierno revolucionario y corazón de Venezuela, no, reflexionemos por un instante y hagamos memoria ¿En cuál gobierno no ha habido escases de aceite? Me atrevo a aseverar que desde Eleazar López Contreras debieron de padecer estas calamidades. Lo cual hace pensar que el aceite comestible, cual sea su presentación es símbolo totémico, esotérico y aristotélico del grado de soberanía alimentaria que se cuente en un determinado momento.

Consideraciones históricas, chamanicas y antropológicas del aceite aparte, tomaremos las implicaciones sociales y económicas sobre el funcionamiento de este particular banco en especie. Y en consonancia con los nuevos tiempos post capitalistas y la nueva concepción de “piensa en verde” se propone con toda la seriedad que este blog prédica, la implementación de este soberano banco, el cual solo es posible en socialismo, porque los majunches, los oligarcas lo que quieren, es que te compres únicamente el aceite vatel. Pero como hacemos con esa herencia precolombina, mestiza y oriental de cocinar con aceite de coco, de freír con manteca de cochino; no, pero como unas revisticas transculturarizadoras me dicen que el aceite de oliva es el aceite de los dioses, yo me enfermo, me hipoteco para comprar un litrico de aceite de oliva extravirgen, cuando lo que hago es alimentar una gigantesca transnacional usurera de alimentos. En cambio, este soberano banco abarataría costos, eliminaría intermediarios y crearía un interesante mercado nacional de intercambio de aceites comestibles.

Pero cómo funcionaria está maravilla, el mismo sería en su concepción, un banco comunal; en toda barriada y comunidad habrá una agencia del mismo. Cada vecino abriría su cuenta, depositaría su manteca de cachama, su aceite quemado para freír pescado, su aceite de coco, su manteca de cochino, su veinte frascos de aceite Diana que compró en el Bicentenario; luego como en cualquier transacción financiera se le presta al otro vecino que no tiene ni una gota, su frasquito de Diana, luego tendrá que reponerlo con intereses, el cual fácilmente puede ser una manteca los tres cochinitos, un coposa sí lo haya y demás creatividades que surjan, pero eso sí, nunca se utilizaría el cochino dinero, siempre será aceite y sus derivados.

En conclusión, esta medida busca eliminar la usura, la escasez, el estar mendigando tacitas de aceite a sangrones y fomentar el reciclaje. Ante esta realidad se hace necesario materializar está propuesta, para seguir avanzando en nuestra soberanía alimentaria y en una alternativa ejecutable del socialista sistema de trueque.

Cancer Presidencial, 2° Gran Misterio Colisionador de la Mitología Chavista

En el largo transcurrir de esta aventura de 13 años de una pretendida Revolución Socialista, sin contar la asonada frustada transmutada en profética, mucho ha sido el verbo que se ha desatado, ríos de tinta, de titulares, de gacetas, de sesudos análisis de opinión; pero una cosa es segura, más nunca Venezuela será aburrida política, económica y socialmente. Desde el por ahora no ha cesado un día que no se ha generado noticias, escandalos, denuncias, amenazas y insultos. Y de entre todo ese maremagnum de lugares encontrados, de frases, de eventos, de momentos; se ha venido construyendo una mitología chavista, una típica cosmovisión política venezolana, heredera del costumbrismo latinoamericano, del endémico caudillismo y del peculiar humorismo criollo producto del bochinche, el relajo y de la jodedera.

Reconociendo entonces que esta realidad político social de Venezuela mantendrá ocupado por unos 100 años más a los intelectuales de turno, es preciso resaltar que en entre toda esta vorágine de anécdotas y información, por los momentos han surgido dos (02) grandes eventos, los cuales no se exagera al denominarlos Grandes misterios colisionadores de la mitología chavista, los cuales son: la muerte de Danilo Anderson, envuelta en un halo de misterio, intriga y altas traiciones, con todos los ingredientes para caldo de cultivo de las más variopintas teorías conspirativas y esta segunda que nos ocupa actualmente: el misterioso, escatológico, inoportuno e indefinido cancer presidencial. Padecimiento que ha sumido en vilo no solo a toda una nación sino igualmente a buena parte del mundo, en una carrera contra el tiempo, la especulación y la interpretación de las distintas cábalas, augurios, profesías y diagnótiscos sombríos sobre el desenlace de este enfermedad de estado.

Asistimos diariamente a los carnavalescos mítines de apoyo espiritual a favor de la salud del Comandante y vemos con sorpresa que el mediático cancer no solo ha estremecido a la soberbia de la Revolución socialista del siglo XXI sino que ha sido catalizador de un sorprendente movimiento ecuménico, un sincretismo nacionalista con personalidad llanera y los espirítus de la sabana como decanos de ese concilio lastimero que mueve la maquinaria partidista. Oraciones, rezos y místicas danzas indigénas se han unido en una competencia de postestades para reclamar la salud del endiosado presidente; oportunistas pastores, curas, santeros y toda suerte de seudos sacerdotes oficiantes de cualquier fe, esperanza, prosperidad y patraña superacional, elevan sus más entrañables deseos de sanidad. El #palantecomandante, guerrillero comunicacional, atiza a una Venezuela convulsionada por las mareas rojas rojitas de empleados de PVSA, los mercenarios del Frente Francisco de Miranda y toda la fauna tarifaria que pueda comprar los petrodolares. Es allí que atisbamos que no estamos en la hacienda principal del caudillo mesiánico bolivariano de turno, sino que somos participantes de un contemporáneo reality show latinoamericano habilmente orquestado por la gerontocracia castrista, el cual ha dado un inesperado giro telenovelesco pero que astutamente los matusalenes caribeños han logrado sortear olimpícamente y lo han transformado en una ventaja competitiva, apelando a la legendaria solidaridad venezolana que a todo lo malo lo reverencia como sacrosanto.

Así que el místico tumor recurrente de la zona pélvica , el cual José Marquina barajea que sería un leiomiosarcoma, es a la vez colisionador y unificador, dos caras de una misma moneda como sea el cambio que generará finalmente; si eleva al Comandante Presidente al olimpo de los guerrilleros del tiempo, al lado del Che Guevara, insertándolo en la folclórica mitología venezolana, al lado de Guaicaipuro y María Lionza o si sana por las elevadas y multitudinarias vigilias plañideras de ceñirse de cilicio y revolcarse en ceniza, las cuales desatarían las bandas espectrales de Venezuela y vuelve como un semidios venciendo ahora a la capitalista muerte o en cambio por única vez el difuso electorado venezolano vota por convicción y no por pasión.

Espereramos la jugada final de…¿Los espíritus de la sabana?

Soberbia laboral, el fenómeno transformador del corderito a búfalo

Todos comenzamos gateando para después andar de corre corre, igual parece que para muchos el inicio en el mundo laboral se comienza siendo mansos corderitos para después convertirse en salvajes búfalos.

Así es el génesis en estos mundillos laborales, cada empresa es una selva o mejor dicho un zoológico de actitudes y comportamientos que afectan de una a otra el rendimiento en la masa laboral.

Este fenómeno quimérico se inicia en aquellos trabajadores que empiezan siendo contratados, pasantes  o en los que llevan tiempo haciendo portón. En esta etapa son los trabajadores más abnegados, ejemplares, efectivos, empleados del mes, comprometidos con el proceso y demás florituras similares; nunca faltan un día, asisten los feriados, no reclaman las horas extras, hacen más acción social y empresarial que los departamentos de desarrollo social de las mismas. Trabajaron todos los sábados y algunos domingos y le pagaron solo 20 cesta tickect, no importa #palantecomandante que así es que se gobierna, no asumen ese comportamiento rastrero, pesetero y capitalista de reclamar 6 simples cesta tickects, porque lo importante para ellos es ser agentes de cambio en la organización que creyeron en sus competencias laborales y en sus sólidos principios y arraigados valores; lo valioso para ellos es ser participe de la socialización empresarial y contribuir con el aparato productivo del país. Es por esa actitud progresista es que no reclaman el bono de transporte que le dan a los fijos, no importa que gaste casi medio sueldo en transporte público y taxis, ellos también forman parte de los empleos indirectos, ese gran ecosistema en el cual él forma parte. Ante estos loables actos de hidalguía laboral quien no se merece una debida recompensa, un ascenso, un cargo fijo; trabajadores como estos son los que necesitan las organizaciones de los nuevos tiempos.

Peor error cometerán, porque no mejorarán o transmutarán en oro  a estos empleados; el proceso quimérico va a ser más pervertido y malicioso; en ves de oro serán ídolos de barro, pero no en un lodo

cualquiera, sino en un barro de chiquero. Es allí entonces que los mansos corderitos, los leales borreguitos que cumplían las normas más espartanas, se convertirán por obra y gracia de un contrato de personal fijo en malvados y prejuiciosos búfalos, rebeldes, contumaces, intolerantes de las normas, contestatarios pseudos sindicalistas, guarimberos peseteros, conspiradores de oficio, quemacauchos patológicos, guerrilleros laborales. Así que el paso del progresismo, el triunfo de la selección por competencias, la efectividad empresarial, el manual de buenas costumbres organizacional, la chuleta de la filosofía organzacional al más buscado de la gerencia de personal, al enemigo público de los gerentes, al malejemplo de la chusma,al malajunta de las masas, al mercenario de los sindicatos; todo esto puede hacerse realidad   al materializarse  un contrato a tiempo indefinido, el mítico contrato fijo.

Aunque pueda resultar una lectura nihilista del ambiente organizacional y sea una interpretación hiper-realista de estos comportamientos mezquinos de drásticos cambios del coloraboracionismo a una soberbia  laboral, es posible que aguzando los sentidos y aplicando la lupa perceptiva del gerente proactivo, se puede identificar estas actitudes bufalinas. Pero será posible atacar este comportamiento, sin llegar a prácticas coercitivas, es necesario entonces diseñar una vacuna desde los laboratorios de la ciencia social del comportamiento organizacional.

 

 

 

Flojólico, el sindrome de Genovevo

Mientras el desempleo, el buhonerismo salvaje con su desempleo enmascarado y la violencia sindical golpea por los cuatro (04) vientos como movimientos telúricos al devaluado mercado laboral venezolano, se va alimentando  una  nueva  adicción  perversa  a  la  miseria  humana; un nuevo opio devastador de la honradez, el empredimiento y el optimismo. Un mezquino  antivalor  que  ya  rivaliza  con  la  delincuencia  como ladrón de los sueños juveniles, de prosperos futuros labrados por el trabajo y la esperanza.

Este nuevo comportamiento, que si no se atiende a tiempo, pronto será una especie de Venezuelan way life socialista o un vivalapepismo, mucho más cínico y desvergonzado. Así que este nuevo Venezuelan way life socialista, este vivalapepismo 2.0, es el recurrente comportamiento del Flojólico o llamado en términos más científicos “el síndrome de Genovevo” Pero de qué trata esta adicción y de qué viene este peculiar síndrome de Genovevo.

Genovevo, fue un popular programa de la extinta RCTV, protagonizado por Pepeto Lopez, el cual trataba de un manganzón que le tenía fobia a la palabra “trabajo”, el cual se enfermaba si le hacían cualquier referencia al mismo. Ante la popularidad que debió de tener, por haber marcado la memoria colectiva de una nación por allá por los años 60′ y 70′ es que cuando alguien presentaba los síntomas o comportamientos de un flojólico, lo llamaban eufemísticamente “Genovevo” “Anda a trabajar Genovevo” te decían tus padres, por lo cual resultaba un insulto si te llegaban a llamar así.

Por consiguiente, como hay alcohólicos, trabajólicos, igualmente existen estos flojólicos. Los mismos se presentan como una orgullosa casta de chulos y desvergonzados. Anquilosadas cargas familiares, personificados fraudes y decepcionantes hijos que no velarán las canas de sus padres, sino que estafarán las pensiones de éstos. Así que no hay vergüenza, ambición, ni futuro. Lamentablemente, están proliferando muchos flojólicos; la desesperanza, el desempleo y las miseras dadivas gubernamentales socialisticamente llamadas “misiones”; están abonando el cultivo de este parasitismo social y moral. No trabajan, pero igualmente no ayudan, no limpian, no cocinan, ni reparan tuberías, no botan basura, no ayudan a hacer las compras y mandados; su único oficio, terminar los ocho (08) mundos de Mario Bross y rescatar a la princesa; ver el último Rápido y furioso para ver si sale el Chino y Nacho; ver la página de sucesos; esperar a las 4 de la tarde para jugar el deporte mediático del momento.

Esto pareciera que se reduce la población económicamente joven, masculina y activa. Eres malandro o flojólico, algunos se desvían y se destacan en oficios informales (albañiles, limpiadores de aires acondicionados, colectores de autobuses, perrocalenteros, vendedores de CD) Por supuesto que hay vencedores y logran ser médicos, abogados, empresarios, cantantes de regaeton, pero es una proporción de 10/3 para ser optimistas.

 Así que de 10 varones jóvenes en edad productiva, se tiene:

3

en empleos o oficios formales

3

en oficios informales

2

flojólicos

2

delincuentes

 La tabla variará de acuerdo a la zona de donde provenga y el tipo de educación recibida.

 Para culminar, es importante destacar que se habla de flojólico pero no se toca acerca de las flojólicas. Por supuesto que hay mujeres flojas, que no gustan de hacer nada en casa, no se quieren superar, ni trabajar en la calle, casi ni se bañan y no atienden a los hijos. Lo que sucede es que su incidencia no se nota, porque es más tolerable una mujer floja que un hombre, casi siempre las mismas tienen más oportunidad de tener benefactores a cambio de invaluables pagos exóticos en especies aromáticas traídas de las enigmáticas indias australes.

 Así que no seas flojólico, inmunizate del sindrome de Genovevo y ponte a trabajar.

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Francesco Schettino, el doppleganger de Henry Soto

Prestando un poco más de atención al maremagnum de información sobre el hundimiento del Costa Concordia en la costa de Italia, había algo que  me hacía mucho ruido y chirriaba a una realidad mucho más cercana por aquí por esta Pequeña Venecia.

Así que como si se tratará de una broma cósmica o de un guión de Fringe o mucho más peor: en un   análisis de “separados al nacer” de La Patilla, llegó a la conclusión que el tristemente celebre por 15 minutos, Capitán Franchesco Schettino tiene un doppleganger o gemelo malvado, personificado por nuestro actor Henry Soto.

Si no lo creen, verifiquen el parecido.

Ahora, será que Henry Soto guarda algún parentesco con el infame capitán o de ser ciertas las teorías de los universos paralelos, Franchesco en el otro universo es en realidad un Henry Soto italiano y capitán de cruceros en donde huyo a nuestro universo por también hundir algún ferry tercermundista. Alocadas teorías o no, el mundo es un pañuelo.