Creación de un Sistema Socialista para el Financiamiento Solidario de la Cesta Básica del Docente

Es bien sabido que la labor del Docente es una de las profesiones más loables y honorables de una sociedad que se considera progresista, pero también en muchas ocasiones resulta que no es recompensada debidamente. En este particular, en Venezuela esta realidad siempre ha sido más crítica o mejor dicho mucho más cruel que en otras latitudes.

Ante el drama político, social y económico que atraviesa esta vapuleada Patria Socialista, el docente  promedio pertenece al más bajo escalafón de cuanto tabulador exista. Cualquier oficio, vendedor informal, todero, obrero sin calificación, buhonero, bachaquero: obtiene mejores beneficios sin necesidad de haberse calado las teorías de Piaget, las inteligencias múltiples y ningún otro fundamento psicopedagogo.

Ante este panorama desolador, en donde las aulas quedarían desiertas, no por faltas de alumnos envalentonados por alcahuetas LOPNAS, sino porque las hordas de educadores decidieron quedarse bachaqueando, taxiando, pregonando mandarinas en los semáforos y se produzca  el hecatombe de la civilización en Venezuela, en donde las nuevas generaciones de infantes no serían lobotomizados por las épicas independencistas de nuestros valerosos próceres; quiénes les adoctrinarían con nuestra secular fe bolivariana; como manipularían los gobiernos de la esperada 6ta República a este triste Soberano. Ante esta distopía amenazante, solo quedaría  bautizar a esta cercana Patria Nueva  como Analfavezuela o Mediocrezuela.

Por esta razón, desde mi cómoda pero atribulada posición, propongo la creación de este Sistema Socialista para el Financiamiento Solidario de la Cesta Básica del Docente; este sistema permitirá que cada uno desde su ocupación, profesión;  con su devaluado poder adquisitivo pueda resolver la canasta básica de cada docente en el país,  en donde se mancomunará varias instituciones autónomas , comercios, bancos, etc.

El Sistema funcionaría  de la manera siguiente: a través de un sistema informático se registraría las donaciones que cada quien debería de aportar a un  docente o conjunto de docentes que decida adoptar, en donde esas donaciones serían deducibles para pagos de ISRL, impuestos municipales, pagos de timbres fiscales, multas de tránsitos, entre otros pagos a algún organismo gubernamental. Los docentes beneficiados deberían inscribirse, el sistema arrojaría una planilla con cada producto de la canasta básica que contendría un código personalizado  que revelará el número de créditos que pueden ser canjeados con cualquier pago gubernamental. Igualmente el docente tendría un talonario que le proporcionaría su Zona Educativa, en donde cada vez que reciba una donación, emitiría el recibo correspondiente, firmado y con el sello de su institución, sello que permitirá que no halla fraudes, ni bachaqueos hacia Colombia. Los usuarios reunirán tantos recibos obtengan de sus donaciones.
Igualmente hay muchas donaciones para cubrir la cesta básica de tantos docentes. Unos ejemplos sólidos pueden ser:
*Reparación de una muela por Técnico Dental
*Carrerita en mototaxi a un docente que llega tarde
*Corte de cabello por parte del ex-privado de libertad que no  tiene otro empleo
*Ropas dadas por un buhonero
*Una chicha donada a pleno mediodía

En fin estas donaciones serían como un trueque solidario, para ayudar a esta clase de profesionales desamparados por sus autoridades sindicales, con contratos colectivos congelados desde el mítico paro petrolero, para de esta manera cuadrarse una cesta básica decente.

Esta propuesta no es ninguna  cruel ironía, sino una idea consistente con los ideales bolivarianos, zamoranos y socialistas. En donde desde el Poder Ejecutivo, para incentivar las donaciones del pueblo, premien a los que aporten más, con apariciones en todos las parcelas mediáticas del SIBCI, al lado del Presidente y hasta ganarse su viajecito en las comitivas presidenciales a  algún país innombrable y de dudosas libertades democráticas situado por el cáucaso, los balcanes o alguna hermana morocha república de África.

De esta manera animamos a las autoridades políticas, a todos los poderes públicos que son como la Trinidad, uno solo, a tomar en cuenta esta propuesta que es socialista y desprovista de todo malsano sentimiento capitalista, para así restaurar la moral y el bolsillo de nuestros valerosos docentes, herederos de Simón Rodríguez.