El ostracismo laboral Vs la socialización laboral

A la par de cumplir las funciones del cargo y de toda la batería de normas relacionadas con el mismo. Es fundamental el tipo de actitud con que se afronta la manera de abordar la convivencia en un medio laboral. De acuerdo a este planteamiento,  muchos asumirán esta posición alineado con su personalidad.
De esta manera,  los extrovertidos y simpáticos,  serían los más entusiastas socializadores, sujetos que desde el primer día ya cuentan con un grupo de admiradores por su magnética simpatía. Pero igualmente,  los introvertidos,  los timidos,  así como los desconfiados,  pueden encuevarse en un enfermizo ostracismo con el pretexto de sobrevivir a una estabilidad blindada contra el compañerismo cómplice del que tanto temen los patronos.
Por consiguiente,  el ostracismo laboral,  aisla y convierte al que lo asume, en un paria laboral, en un espía y en tantos otros epitetos denigrantes. De esta manera, el ostracismo no es el camino, el medio laboral no es una maquinaria, los trabajadores no son unos autómatas y la socialización en el trabajo no es una continua conspiración de maniqueísmo laboral entre los malvados patronos y los subversivos trabajadores.
En conclusión, la socialización laboral es el lubricante que mantiene la mejor actitud que favorece a un clima laboral agradable.

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