Propuesta de un Soberano Banco Comunal y de Trueque de Aceites Comestibles

En consonancia con estos tiempos, en los que los grandes pilares del capitalismo como los grandes bancos vienen en picada y con el mismo espíritu de nuestro Comandante-candidato-Presidente Forever, que predica sobre el desarrollo endógeno, del regreso del trueque y demás pajarillas revolucionarias; desde DesempleadoenGuayana proponemos una idea que revolucionará el concepto de los bancos, creando un tipo específico del mismo que conectará con las masas y será consecuente con la realidad nacional; este nuevo tipo de banco, rompe paradigmas, inspirado en propuestas similares nacida en las mentes de los hermanos de La India, es El Soberano Banco Comunal de Aceites.

Por supuesto que esto no es una ironía o una burda burla a los esfuerzos de este magnánimo gobierno revolucionario y corazón de Venezuela, no, reflexionemos por un instante y hagamos memoria ¿En cuál gobierno no ha habido escases de aceite? Me atrevo a aseverar que desde Eleazar López Contreras debieron de padecer estas calamidades. Lo cual hace pensar que el aceite comestible, cual sea su presentación es símbolo totémico, esotérico y aristotélico del grado de soberanía alimentaria que se cuente en un determinado momento.

Consideraciones históricas, chamanicas y antropológicas del aceite aparte, tomaremos las implicaciones sociales y económicas sobre el funcionamiento de este particular banco en especie. Y en consonancia con los nuevos tiempos post capitalistas y la nueva concepción de “piensa en verde” se propone con toda la seriedad que este blog prédica, la implementación de este soberano banco, el cual solo es posible en socialismo, porque los majunches, los oligarcas lo que quieren, es que te compres únicamente el aceite vatel. Pero como hacemos con esa herencia precolombina, mestiza y oriental de cocinar con aceite de coco, de freír con manteca de cochino; no, pero como unas revisticas transculturarizadoras me dicen que el aceite de oliva es el aceite de los dioses, yo me enfermo, me hipoteco para comprar un litrico de aceite de oliva extravirgen, cuando lo que hago es alimentar una gigantesca transnacional usurera de alimentos. En cambio, este soberano banco abarataría costos, eliminaría intermediarios y crearía un interesante mercado nacional de intercambio de aceites comestibles.

Pero cómo funcionaria está maravilla, el mismo sería en su concepción, un banco comunal; en toda barriada y comunidad habrá una agencia del mismo. Cada vecino abriría su cuenta, depositaría su manteca de cachama, su aceite quemado para freír pescado, su aceite de coco, su manteca de cochino, su veinte frascos de aceite Diana que compró en el Bicentenario; luego como en cualquier transacción financiera se le presta al otro vecino que no tiene ni una gota, su frasquito de Diana, luego tendrá que reponerlo con intereses, el cual fácilmente puede ser una manteca los tres cochinitos, un coposa sí lo haya y demás creatividades que surjan, pero eso sí, nunca se utilizaría el cochino dinero, siempre será aceite y sus derivados.

En conclusión, esta medida busca eliminar la usura, la escasez, el estar mendigando tacitas de aceite a sangrones y fomentar el reciclaje. Ante esta realidad se hace necesario materializar está propuesta, para seguir avanzando en nuestra soberanía alimentaria y en una alternativa ejecutable del socialista sistema de trueque.